miércoles, 20 de enero de 2010

PROPOSITOS

Hace tiempo que no escribo, para ser mas exactos, un mes y tres dias, me ha superado la prueba y a la vez me he hecho comoda con la disculpa de que no tengo tiempo( lo cual es verdad), estoy super liada y cuando termino allá a las doce, no tengo deseos de nada, solo de acostarme para empezar la rutina nuevamente el dia siguiente y cuando tengo algo de tiempo lo dedico a estar sentada(tirada), asi de claro ( mea culpa).

Ya se que esto de de llevar un blog es díficil , se debería hacer una entrada diaria, pero paseando por los blogs vi que algunos no lo llevaban a rajatabla y me he acomodado( ya me estoy pasando), tengo que ponerme seriamente para continuar con el proyecto que me propuse(sino no tiene ninguna gracia, jijijji), es uno de mis propositos para este año que recien comienza y ya se esta acabando el primer mes.

-segundo proposito: ser mas diligente.
-tercer proposito: comportarme como una geisha





Cosa harto dificil de cumplir porque de vez en cuando se me sale lo de centro habana que llevo en mi interior y me da chango con conocimiento.





Bueno dejame continuar porque sino me voy por otro lado.

-cuarto proposito: empezar una dieta, bueno mas que dieta la cuestion es comer sano y hacer algo de ejercicio para perder esos kilitos de mas de las fiestas( pero con mis padres aquí, haciendome congrisito, papas rellenas,arroz con frijoles, etc, es una proeza.

-quinto proposito: ser mas organizada y llevar todas mis cosas en regla( facturas, bancos,etc.) es que soy un desastre total.

Bueno y no sigo porque no quiero volver loco a nadie que ya esta bien y el año acaba de comenzar y cada uno de ustedes seguro que tendran sus propositos y estaran haciendo de tripas corazón para cumplirlos.

jueves, 17 de diciembre de 2009

VIVIR APRENDIENDO

este escrito lo encontré en internet y me pareció tan tierno y tan verdadero que lo pongo aqui para el que quiera leerlo, además es muy gracioso y refleja en verdad la dinamica del ser humano.


Vivir Aprendiendo

A los 5 años, aprendí que a los pececitos dorados no les gustaba la gelatina.
A los 9, aprendí que mi profesora solo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta.
A los 10, aprendí que era posible estar enamorado de cuatro chicas al mismo tiempo.
A los 12, aprendí que, si tenia problemas en la escuela, los tenía más grandes en casa.
A los 13, aprendí que, cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería, mi madre me mandaba a ordenarlo.
A los 15, aprendí que no debía descargar mis frustraciones en mi hermano menor, porque mi padre tenía frustraciones mayores y la mano más pesada.
A los 20, aprendí que los grandes problemas siempre empiezan pequeños.
A los 25, aprendí que nunca debía elogiar la comida de mi madre cuando estaba comiendo algo preparado por mi mujer.
A los 27, aprendí que el titulo obtenido no era la meta soñada.
A los 28, aprendí que se puede hacer, en un instante, algo que te va a hacer doler la cabeza la vida entera.
A los 30, aprendí que cuando mi mujer y yo teníamos una noche sin chicos, pasábamos la mayor parte del tiempo hablando de ellos
A los 33, aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún motivo.
A los 34, aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada.
A los 38, aprendí que, siempre que estoy viajando, quisiera estar en casa; y siempre que estoy en casa me gustaría estar viajando.
A los 39, aprendí que puedes saber que tu esposa te ama cuando quedan dos croquetas y elige la menor.
A los 42, aprendí que, si estás llevando una vida sin fracasos, no estas corriendo los suficientes riesgos.
A los 44, aprendí que puedes hacer a alguien disfrutar el día con solo enviarle una pequeña postal.
A los 47, aprendí que niños y abuelos son aliados naturales.
A los 55, aprendí que es absolutamente imposible tomar vacaciones sin engordar cinco kilos.
A los 63, aprendí que es razonable disfrutar del éxito, pero que no se debe confiar demasiado en el. También a los 63, aprendí que no puedo cambiar lo que pasó, pero puedo dejarlo atrás.
A los 64, aprendí que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca suceden.
A los 67, aprendí que si esperas a jubilarte para disfrutar de la vida, esperaste demasiado tiempo.
A los 71, aprendí que nunca se debe ir a la cama sin resolver una pelea.
A los 72, aprendí que, si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas.
A los 76, aprendí que envejecer es importante.
A los 91, aprendí que amé menos de lo que hubiera debido.
A los 92, aprendí que todavía tengo mucho para aprender.

Siempre estamos aprendiendo algo nuevo, algo lindo, algo digno, como por ejemplo que la paz no se logra si realmente no se está dispuesto a perdonar por ella, entender cuál es la verdadera importancia de la familia, de la gente simple, de la vida misma. Que si bien todos tenemos distintas cualidades, capacidades y habilidades, sepamos valorar las que tenemos y podemos ofrecer a los demás y además enriquecernos, aceptar y disfrutar con las que otros no pueden brindar. Saber aceptar nuestras limitaciones y no olvidarnos de nuestras metas, aunque muchas veces parezcan muy lejanas difíciles. Encaminarse hacia ellas es el primer paso hacia algo que ni siquiera podemos imaginar.
Realmente no tiene mucha importancia hasta qué edad vivimos, lo importante es sentir que no lo hemos hecho en vano.

sábado, 12 de diciembre de 2009

FELICES FIESTAS

hace mucho que no estoy por aquí, todo debido en parte al estress del trabajo y de todo el papeleo que he tenido que hacer para que mis padres se pasen conmigo estas fiestas, que ya estaba cansada de pasarlas sin ellos, pues bien debo decirles que ya mis papis estan aquí, y yo la mar de contenta, imaginense mi alegría, intentaré estar mas a menudo por aquí y contarles alguna que otra novedad, les deseo felices fiestas y muchas cosas buenas para lo que queda de año y para el que viene, que sean felices.

jueves, 8 de octubre de 2009

EL ARBOL DE MANZANAS

Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas. Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él. Trepaba al árbol hasta el tope y el le daba sombra. El amaba al árbol y el árbol amaba al niño.

Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y el nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol.

Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que el árbol le dijo triste:
"¿Vienes a jugar conmigo?" pero el muchacho contestó "Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos".
"Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo dinero... Te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas. De esta manera tú obtendrás el dinero para tus juguetes".
El muchacho se sintió muy feliz.
Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser feliz.

Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste.

Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó:
"¿Vienes a jugar conmigo?" "No tengo tiempo para jugar. Debo de trabajar para mi familia. Necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos.
¿Puedes ayudarme?"... " Lo siento, pero no tengo una casa, pero...tú puedes cortar mis ramas y construir tu casa".
El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario.

Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol estaba encantado. "Vienes a jugar conmigo? le preguntó el árbol. El hombre contestó "Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?". El árbol contestó: "Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz". El hombre cortó el tronco y construyó su bote. Luego se fue a navegar por un largo tiempo.

Finalmente regresó después de muchos años y el árbol le dijo: "Lo siento mucho, pero ya no tenga nada que darte ni siquiera manzanas". El hombre replicó "No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar...Por ahora ya estoy viejo".
Entonces el árbol con lágrimas en sus ojos le dijo, "Realmente no puedo darte nada.... la única cosa que me queda son mis raíces muertas". Y el hombre contestó: "Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar.
Estoy tan cansado después de tantos años". "Bueno,las viejas raíces de un árbol, son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven siéntate conmigo y descansa".

El hombre se sentó junto al árbol y este feliz y contento sonrió con lágrimas.

Esta puede ser la historia de cada uno de nosotros. El árbol son nuestros padres. Cuando somos niños, los amamos y jugamos con papá y mamá...

Cuando crecemos los dejamos .....sólo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas... No importa lo que sea, ellos siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Tú puedes pensar que el muchacho es cruel contra el árbol, pero es así como nosotros tratamos a nuestros padres...

Valoremos a nuestros padres mientras los tengamos a nuestro lado y si ya no están, que la llama de su amor viva por siempre en tu corazón y su recuerdo te dé fuerza cuando estás cansado...

Anónimo

domingo, 4 de octubre de 2009

15 AÑOS

Un día como hoy, 4 de octubre pero de 1994, salí de la habana camino a las Islas Canarias concretamente a Gran Canaria, hoy se cumplen 15 años de aquella despedida, despedida de los amigos, de mi casa, de los sitios donde jugué de pequeña, si, yo me despedí de todo porque sabía que era un viaje sin retorno, que después cuando volviera a visitar mi habana, no tendría tiempo de caminar por las calles que desandé de pequeña, en aquellos días todo fue una mezcla de nerviosismo, alegría, miedo y tristeza porque dejaba lo conocido para adentrarme en un país, un sistema de vida que yo no estaba acostumbrada ni tenía idea de lo que me esperaba, pero con todas esas incertidumbres estaba preparada para emprender una nueva vida.

El dia en concreto fue rápido, ya no recuerdo la hora exacta en la que salí de allá, lo que no olvido es que era por la tarde- noche y después de dos horas de vuelo, nos avisan por megafonia que por problemas técnicos teníamos que volver al aeropuerto de la habana, en aquellos momentos no sabía que pensar, por mi cabeza pasaron tantas conjeturas.
Nos llevaron de vuelta a la terminal del aeropuerto, a una especie de cafeteria y nos dijeron que teníamos que esperar a que arreglaran el avión y que si eso no era posible nos cambiarian de aparato, si les digo la verdad, no se cuanto tiempo estuvimos allí, no me acuerdo solo tenía ganas de volver a coger el avión, al final nos cambiaron de aparato y nuevamente a emprender el viaje, ahí respiré tranquila y me quedé tanquilita en el asiento, dormitando hasta llegar a destino.

Y ahí comenzó otra etapa, otra vida, más estudios, más trabajo, conocer como se vive fuera de la isla, chocar con la realidad que allí no nos enseñan que puede existir fuera, todas esas cosas, que gracias a Dios ya estan mas o menos superadas.

Ese fue un poco mi día 4 de octubre y poco más de hace 15 años atrás.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

PARA REIRSE UN RATO

Aquí les dejo algo gracioso para distendirnos un poco y que no nos afecte tanto las situaciones de la vida corriente.



lunes, 28 de septiembre de 2009

LECCIONES DE CONFUCIO

Hoy se celebra un aniversario mas del nacimiento de confucio el filósofo chino, nada mas y nada menos que le 2.558 aniversario, y como es de increible que todavía hoy en día se siga hablando de sus enseñanzas.

Aquí les dejo unas cuantas de sus reflexiones que encontré en la wikipedia.

- Cuando veas un hombre bueno, trata de imitarlo; cuando veas a un hombre malo, reflexiona.
- Leer sin meditar es una ocupación inutíl.
- Transporta un puñado de tierra todos los días y construiras una montaña.
- Exigete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Asi te ahorraras disgustos.
- No te rindas nunca si quieres volver a casa.
- Lo prudente no quita lo valiente.
- Ho hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti, ni te hagas a ti lo que no harías a los demás .
- El hombre sabio busca lo que desea en su interior; el no sabio, lo busca en los demás.
- Si un pájaro te dice que estas loco, debes estarlo, los pájaros no hablan.
- Esperar lo inesperado, aceptar lo inaceptable.
- Nuestra mayor gloria no está en no caer jamás, sino en levantarnos cada vez que caigamos.
- Sé como el sándalo que perfuma el hacha que lo corta.

Como ven hasta hoy llegan sus palabras y muchas de ellas las empleamos todavía, pues espero que les guste y sigan buscando más de ellas porque son muchas y muy instructivas.